El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad mental que se caracteriza por la presencia de pensamientos (obsesiones) que provocan comportamientos repetitivos (compulsiones). Producen interferencias en las actividades diarias y no pueden ser controladas ni detenidas. Causan una gran depresión emocional.
A pesar de los esfuerzos que uno puede hacer por ignorar o deshacerse de los pensamientos o impulsos que le molestan, estos vuelven una y otra vez. Esto provoca más comportamientos ritualistas, y se convierte en un círculo vicioso.
Algunas personas no se dan cuenta que sus obsesiones y compulsiones son excesivas o irrazonables; otras si son conscientes, pero tienen poco o ningún control.
Las personas con TOC pueden tener síntomas de obsesiones, compulsiones o de ambas.
Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes mentales que se repiten y causan ansiedad como:
- Miedo a los gérmenes o a la contaminación
- Miedo a perder o extraviar algo
- Pensamientos agresivos entre otros.
Las compulsiones son comportamientos que se sienten que debe hacerse una y otra vez para tratar de reducir la ansiedad o detener los pensamientos obsesivos. Pueden ser:
- Limpieza o lavado de manos excesivo
- Verificar repetidamente cosas, como si la puerta está cerrada o la cocina apagada
- Ordenar y organizar las cosas de una manera particular y precisa, entre otros.
Estos trastornos pueden comenzar en la infancia y los síntomas son progresivos y pueden agravarse con el tiempo.
Lamentablemente no hay una forma de prevenir el TOC, pero se puede recibir tratamientos que ayuden a evitar que estos trastornos obsesivo-compulsivo empeore y altere las actividades y la rutina diaria.
Para mayor información revise el siguiente enlace:
https://www.mayoclinic.org/es/diseas
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