CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS Y MOLECULARES DE LA CD66c E IMPORTANCIA EN EL PRONÓSTICO DE LA LEUCEMIA LINFOBLÁSTICA AGUDA

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La leucemia es el cáncer más común en la población pediátrica, caracterizado por la proliferación maligna de células hematopoyéticas que interrumpen su función normal en la médula ósea, provocando insuficiencia medular. La leucemia linfoblástica aguda (LLA) representa alrededor de 3 a 4 casos por cada 100000 niños, afectando más a los niños que a las niñas, especialmente durante la adolescencia. En adultos, la enfermedad es más frecuente entre los 20 y 40 años, aunque puede presentarse ocasionalmente en edades avanzadas. El diagnóstico inicial se basa en signos clínicos, como fiebre, cansancio, anemia, sangrado, dolor en las articulaciones, hepatomegalia y esplenomegalia, entre otros. Posteriormente, se realizan diversos estudios de sangre, incluyendo el hemograma, medulograma, biopsia de médula ósea, inmunofenotipo por citometría de flujo, cariotipo y análisis de biología molecular, para confirmar el tipo de leucemia y la presencia de alteraciones específicas. 

En casos de LLA las células pueden expresar antígenos de linaje mieloide, mientras que en la leucemia linfoblástica aguda (LMA) pueden presentar antígenos de linaje linfoide B o T. Aunque el mecanismo subyacente de este fenómeno no se conoce completamente, su observación tiene diversas aplicaciones, especialmente en el contexto de la enfermedad mínima residual (EMR). El antígeno CD66c, perteneciente a la familia de los antígenos carcinoembrionarios, se expresa en la línea granulocítica y desempeña múltiples funciones biológicas fundamentales. Entre estas funciones destacan la adhesión celular, la migración, la transducción de señales y la regulación de la expresión génica celular. Además, se ha establecido una asociación entre el antígeno CD66c y cambios genéticos específicos, como la presencia de BCR-ABL1, hiperdiploidía y la ausencia del gen de fusión TEL-AML1. 

Estas interacciones genéticas arrojan luz sobre la relevancia de CD66c en la patogénesis y progresión de ciertas condiciones malignas. Esta revisión bibliográfica se centró en el estudio del marcador CD66c en la LLA. En esta enfermedad, el CD66c es considerado un marcador aberrante y su presencia se relaciona con el pronóstico de la enfermedad, así como en ciertas alteraciones genéticas. En base a lo mencionado, el objetivo de este estudio realizado por Julia Ximena Mejía Buri y Gabriele Davide Bigoni Ordóñez fue recopilar información sobre las funciones y características del marcador CD66c mediante una revisión bibliográfica, así como sobre su implicación en el pronóstico de la LLA.

El trabajo consistió en una revisión bibliográfica, mas no sistemática; razón por la cual los criterios de inclusión que se usaron para obtener la información fueron el uso de las palabras claves que constan en la primera parte del manuscrito y todas las publicaciones académicas que se encuentren, relacionadas con las mismas, aparecidos en el periodo comprendido entre 1963 y 2022, tanto en inglés como en español, que abordaran la descripción biológica y molecular del marcador CD66c, así como su relación con el pronóstico en la leucemia linfoblástica aguda de linaje B (LLA-B). 

Resulta una tarea de grandes dimensiones y casi desafiante el cuantificar de modo correcto y preciso la incidencia mundial y regional del cáncer, debido a que gran parte de la población mundial no se encuentra completamente censada. La mayor parte de la evidencia muestra que alrededor de dos tercios habitan en ciudades con avisos incompletos de nacimiento y muerte, y hasta ¾ partes de población en países donde no existe un registro de cáncer. A nivel mundial, la leucemia se encuentra en el décimo tercer lugar de neoplasias diagnosticadas con mayor frecuencia y en el décimo lugar de las principales causas de muerte. En edades pediátricas la LLA ocurre con mayor frecuencia, observándose una mayor incidencia en países de América Latina y Asia. 

Dentro de los diferentes estudios elaborados se ha hecho énfasis en el papel que juegan los factores de riesgo ya conocidos, como radiación ionizante, agentes quimioterapéuticos y exposiciones químicas específicas; así como también los factores de riesgo que están bajo estudio, como agentes infecciosos, campos electromagnéticos, tabaquismo y exposiciones químicas ocupacionales.

La expresión aberrante del antígeno CD66c en células patológicas de línea linfoide B en la LLA ha sido ampliamente estudiada en los últimos años. Diversos estudios han demostrado que este marcador se encuentra presente en etapas avanzadas de la maduración celular granulocítica, lo que sugiere su potencial utilidad como herramienta de seguimiento de la enfermedad. Si bien no se ha establecido aún como un indicador pronóstico específico, su expresión en conjunto con otras alteraciones cromosómicas podría proporcionar información valiosa acerca de la evolución y agresividad de la enfermedad. En este sentido, se recomienda la realización de investigaciones adicionales que permitan evaluar más exhaustivamente el papel de este biomarcador en el contexto de la LLA.

Mayor información de este artículo de investigación en el siguiente enlace. 

http://revistas.udh.edu.pe/index.php/RPCS/article/view/465/975

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