LA RESILIENCIA: UN ESCUDO FRENTE A LA ANSIEDAD ADOLESCENTE

POR:

Una investigación realizada en Lima revela que los adolescentes con mayor resiliencia tienen menos ansiedad, aunque el impacto en el estrés es menor de lo esperado.

En una reciente investigación desarrollada en una institución educativa pública de Lima Metropolitana, se descubrió que la resiliencia —esa capacidad para adaptarse a situaciones difíciles— actúa como un verdadero escudo frente a la ansiedad en los adolescentes. El estudio, en el que participaron 289 estudiantes de secundaria entre 11 y 18 años, encontró que quienes mostraban niveles altos de resiliencia tendían a tener menor ansiedad.

Sin embargo, la misma relación no se replicó en el caso del estrés. Aunque se esperaba que la resiliencia también sirviera de amortiguador frente a las presiones diarias, el estudio halló que su influencia en los niveles de estrés era muy baja. Es decir, aunque los adolescentes resilientes manejan mejor la ansiedad, la capacidad de resiliencia no siempre es suficiente para controlar el estrés asociado a las exigencias académicas y sociales de esta etapa.

Los resultados mostraron que el 60 % de los adolescentes tenía un nivel alto de resiliencia y un 39 % se situaba en un nivel medio. Además, el 58 % presentó ansiedad moderada y casi el 68 % registró niveles de estrés moderados. Esto destaca la necesidad de reforzar programas que fomenten las habilidades de afrontamiento emocional, especialmente aquellos que fortalecen la resiliencia a través de relaciones familiares de apoyo, habilidades personales y conexión con otras personas.

La investigación también reveló que la resiliencia influye en la ansiedad de manera similar en hombres y mujeres, lo que indica que las estrategias de intervención pueden aplicarse de forma generalizada, sin necesidad de diferenciarlas por género.

En un contexto donde la Organización Mundial de la Salud alerta sobre el aumento de los trastornos mentales en adolescentes —con más de 16 millones de casos en América Latina y el Caribe—, este estudio resalta la importancia de fomentar redes de apoyo emocional. “El desarrollo de habilidades resilientes puede reducir la ansiedad en los adolescentes”, afirman los autores. Sin embargo, también señalan que “para el manejo del estrés, es necesario considerar otros factores que podrían estar afectando a esta población”.

El equipo investigador, conformado por Flor Yessenia García-Castillo, Celia Soledad Ccama-Condori, Jesús Guillermo Bedia-Zaña y Pilar María Ramírez-Romero, concluye que los adolescentes necesitan entornos seguros y relaciones sólidas para fortalecer su resiliencia. Esto no solo puede disminuir los niveles de ansiedad, sino también ofrecer herramientas para enfrentar los desafíos emocionales que surgen en esta etapa de la vida.

Loading

Compartir:
Facebook
Twitter
LinkedIn
Scroll al inicio